1. La Piñata Rota

El quebrantamiento no es algo que debas temer porque te quita las capas que ya no sirven.

 Este es el cuento de mi ruptura.

Cuando era niña, mi madre me decía que si trabajaba duro mis sueños se harían realidad. Siendo muy terca, me esforcé hasta mis límites físicos y emocionales. No me extenderé en los detalles, pero déjame decirte que la experiencia no fue nada agradable. Terminé en un estado en el que ya no podía trabajar y tenía que concentrarme en mi salud. De repente, sentí como si la vida hubiera perdido todo su sabor y entusiasmo.

Hasta entonces, perseguía el éxito, pero siempre parecía fuera de mi alcance. Le di tanto esfuerzo que termine exhausta por cosas que no valían la pena. Me quedé tratando de darle sentido a este "nuevo" mundo alrededor de mí, en el que todo era exactamente igual pero yo era una persona diferente.

Me sentía como una oya de champurrado, desbordada por el fuego de los desafíos de la vida. De otra manera, era como una piñata rota, y todo el confeti dentro de mí (mi corazón y mi alma) estaba esparcido a mi alrededor en un remolino de caos y belleza. Había colores y texturas dentro de mí que nunca supe que existían, y era a la vez espantoso y facinante.

Después de entender lo que había ocurrido, me di cuenta de que estaba escondiendo un asombroso tapiz de magia en lo más profundo de mi alma. Mi tarea fue recoger los pedazos y crear una nueva versión de mí, la cual decidí que iba a mostrar a todo el mundo con orgullo y valor. Mi ruptura me expuso a nuevas posibilidades y nuevos caminos que nunca me imaginé.

Hoy aventuro y les presento este "nuevo yo" a quienes encuentro en mi camino. Mi misión en esta Tierra Canela es servir a los demás. Quiero usar mis experiencias de crecimiento para inspirar a que otros vayan a buscar su propia magia, porque ahí es donde encontrarán su verdadera fuerza y poder humano.

Este viaje cataliza el crecimiento, de modo que exploramos lo desconocido, con curiosidad y sin temor. Mi mayor deseo es que mis palabras les ofrezcan cariño y sanación. Juntos nos reiremos, lloraremos y embarcaremos en maravillosas aventuras.

Abre tu corazón a lo inesperado y descubrirás que la vida es para disfrutar. Estoy aquí para mostrarte el camino adelante.

Amor y Canela,

Mónica